cada año y para cada mes, cuales son las intenciones generales y misioneras
de la Iglesia en todo el mundo, por las que quiere que se ore. Éstas intenciones
las confía al Apostolado de la Oración, quienes propagan en el mundo entero la
devoción al Sagrado Corazón de Jesús, a fin de que éste las difunda con la mayor
amplitud posible. Les comparto ahora las intenciones para este mes de abril de
2016 con una síntesis del comentario que
ofrece el P. Frederic Fornos, S.J.,
Director General Delegado del Apostolado de la Oración.
“Que los pequeños agricultores,
reciban una remuneración justa por su precioso trabajo”.
empleo en las comunidades rurales, con el fin de que, a largo plazo,
no dependan de la ayuda exterior. La asistencia dada a los productores
locales sirve para construir la economía y contribuye al desarrollo
global de la nación implicada. En este sentido, los proyectos de "créditos rurales",
destinados a ayudar a pequeños granjeros y trabajadores agrícolas que no
tienen tierras propias, pueden relanzar la economía global y proporcionar mayor
seguridad alimentaria para todos. Estos proyectos ayudan también a las
comunidades indígenas a prosperar en su propia tierra y a vivir en armonía con
su cultura tradicional, en lugar de verse obligadas a desarraigarse para buscar
empleo en ciudades masificadas, llenas de problemas sociales, donde a menudo
tienen que soportar condiciones de vida miserables.
ugar que le corresponde dentro de la economía y del tejido social de las naciones
en vías de desarrollo. A este propósito, pueden dar una valiosa contribución
las organizaciones no gubernamentales, algunas de las cuales están
estrechamente vinculadas a la Iglesia católica y están comprometidas en la aplicación
de su doctrina social. El principio de subsidiariedad requiere que cada grupo de
la sociedad sea libre de dar su contribución al bien general. Con demasiada frecuencia,
a los agricultores de las naciones en vías de desarrollo se les niega esta oportunidad, cuando su trabajo es explotado con codicia y su producción se desvía hacia
mercados lejanos, con poco o ningún beneficio para la propia comunidad local.
propósito de la tarea de labrar la tierra, dijo: "Los agricultores deben poseer
una conciencia clara y profunda de la nobleza de su trabajo. Viven en plena
armonía con la Naturaleza, el templo majestuoso de la creación. (...)
El trabajo del campo está dotado de una dignidad específica" (Mater et
Magistra, 144-145). Todo el trabajo humano es una participación en la providencia
creadora de Dios todopoderoso, pero el trabajo del campo lo es de modo destacado.
Una sociedad verdaderamente humana siempre sabrá cómo apreciar y
recompensar adecuadamente la contribución que da el sector agrícola.
Si se lo apoya y equipa como conviene, puede sacar a una nación de la
pobreza y poner los fundamentos de una creciente prosperidad. […]
La INTENCIÓN POR LA EVANGELIZACIÓN paraABRIL 2016 es:
“Que los cristianos de África en medio de conflictos político‐religiosos,
sepan dar testimonio de su amor y fe en Jesucristo”.
está reservada al clero o a los religiosos, sino que compete a todos los fieles
cristianos, que están llamados a proclamar el amor salvífico que han experimentado
en el Señor Jesús (cf. Apostolicam actuositatem, 6). Aprecio los esfuerzos que
habéis realizado para crear nuevas oportunidades con vistas a la formación
catequística de los fieles y para salir al encuentro de los jóvenes, que se encuentran
en ese momento decisivo de la vida en el que sienten el desafío de profundizar su
relación con Cristo y con su Iglesia y en el que tratan de formar una familia propia.
una cultura cada vez más secularizada y cada vez con menos oportunidades de
trabajo digno, es fundamental que hombres y mujeres laicos sabios y comprometidos
guíen a los jóvenes para que disciernan la orientación que darán a su vida y garanticen
su futuro. Para un enfoque catequístico más eficaz también es importante
seguir identificando y preparando a líderes cualificados, a fin de ayudar a formar a los f
ieles y, de este modo, hacer presente «la fragancia de la presencia cercana de Jesús
y su mirada personal» (Evangelii gaudium, 169).
y los fieles laicos de vuestras Iglesias locales, estáis llamados a difundir esta fragancia
de Cristo en Etiopía y Eritrea (cf. 2 Cor 2, 14). Muchos años de conflicto y de
tensiones constantes, además de una pobreza difundida y condiciones de sequía,
han causado mucho sufrimiento a la gente. Os agradezco los generosos
programas sociales que, inspirados en el Evangelio, ofrecéis en colaboración
con las distintas instituciones religiosas, caritativas y gubernativas, destinados a aliviar
dicho sufrimiento.
hambre y han quedado huérfanos a causa de la violencia y la pobreza. También
pienso en los jóvenes que, de lo contrario, como muchos de sus amigos y
familiares, querrían escapar de su país en busca de mayores oportunidades y
corren el riesgo de perder la vida en viajes peligrosos. Y, naturalmente, siempre
debemos recordar a los numerosos ancianos que, en medio de tantas dificultades,
podrían ser así fácilmente olvidados. Vuestros esfuerzos por ellos, que dan un
testimonio muy grande del amor de Dios entre vosotros, son una gracia extraordinaria
para la gente. Que en vuestra amorosa preocupación por los pobres y los oprimidos
sigáis buscando nuevas oportunidades para cooperar con las autoridades civiles
en la promoción del bien común.
Eritrea en visita “Ad Límina Apostolorum”
El Jubileo es todo un año en el que acoger cada día la misericordia para que toda nuestra existencia sea santa.— Papa Francisco (@Pontifex_es) 6 de abril de 2016





No hay comentarios:
Publicar un comentario
Asesoría Inmobiliaria espera su comentarios