Solemnidad de la Anunciación del Señor
Celebramos hoy, en medio del tiempo de Cuaresma, una gran fiesta: la Anunciación del Señor a la Sma. Virgen, a través del ángel Gabriel. La primera Lectura del profeta Isaías (Isaías 7,10-14;8,10) nos recuerda las (promesas de Dios a David) promesas mesiánicas de Dios a Israel. A partir de allí, toda la historia del pueblo elegido gira entorno a estas grandes promesas. Pero en el tiempo de María queda sólo un pequeño resto que mantiene viva esa fe expectante. La Sma. Virgen no sólo forma parte de este grupo fiel, sino que es, a la vez, su centro y su culminación. En la Anunciación ha llegado, por fin, esa hora que fue anunciada, por los profetas y que el pueblo esperaba desde hacía siglos. El encuentro del ángel con María resulta uno de los momentos más grandes de la historia de Israel y de toda la humanidad. Esta historia pasa ahora por Ella, depende de Ella, culmina en Ella - pero en provecho de todos. De una manera única se tocan el cielo y la tierra, la grandez...